Meekhun es un famoso crítico gastronómico. Acosado por una enorme deuda que su madre ha acumulado, no tiene ni idea de cómo solucionarla. Es difícil discernir si es una bendición o una maldición cuando, de repente, se encuentra como único heredero del restaurante de su abuelo. El restaurante está ubicado en una pequeña isla que se está convirtiendo rápidamente en un destino turístico. Si lo vendiera, el dinero sería más que suficiente para pagar la deuda de su madre.
Sin embargo, nada es tan sencillo. Hay una condición: Meekhun solo podrá vender el restaurante y el terreno donde se encuentra después de haberlo administrado durante un año.
El mayor quebradero de cabeza de Meekhun, sin embargo, es el chef del restaurante que su abuelo ha especificado en su testamento.